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Resumen: El té de hierbas a menudo se considera un apoyo natural durante la lactancia. Pero no todas las plantas están autorizadas, e incluso algunas pueden estar desaconsejadas o incluso prohibidas. En este artículo descubrirá el verdadero papel de las infusiones durante la lactancia, las plantas utilizadas tradicionalmente, las que se deben evitar absolutamente y las precauciones que se deben tener en cuenta.

¿Por qué son populares las infusiones durante la lactancia?

La popularidad de las infusiones de hierbas para la lactancia se basa en varios factores. En primer lugar, la dimensión cultural: durante generaciones, determinadas plantas han sido asociadas al posparto y a la maternidad.

Luego, la búsqueda de soluciones naturales. Muchas mujeres quieren limitar los productos procesados ​​y favorecer acciones sencillas.

Finalmente, está la dimensión emocional. Beber una bebida caliente, sin cafeína, crea un descanso y un momento para ti, que puede mejorar la comodidad de la lactancia.

La producción de leche depende sobre todo de la frecuencia de las tomas y de la estimulación. El té de hierbas por sí solo no provoca la lactancia.

Plantas utilizadas tradicionalmente en infusiones para la lactancia.

Anís verde: una planta tradicional asociada al confort digestivo

El anís verde es una de las plantas más citadas cuando se trata de infusiones para la lactancia. Utilizado desde hace mucho tiempo en infusiones posparto, es reconocido sobre todo por su papel tradicional en el confort digestivo. Esta característica explica su presencia recurrente en las mezclas destinadas a madres jóvenes, especialmente cuando la lactancia va acompañada de sensación de hinchazón o malestar.

Su sabor suave, ligeramente dulce y anisado facilita su consumo habitual, sin saturar. Este es un punto importante porque en la lactancia tan importante es la repetición como la cantidad. El anís verde no pretende tener un efecto directo y sistemático sobre la producción de leche, pero a menudo se asocia, en usos tradicionales, a un entorno favorable a la lactancia materna.

No obstante, conviene recordar que, como cualquier planta, el anís debe consumirse. con moderación. Generalmente se prefiere una infusión de hierbas única o integrada en una mezcla equilibrada. El objetivo siempre sigue siendo el mismo: favorecer la hidratación y el bienestar, sin excesos ni automatismos.

Hinojo: una planta emblemática en las infusiones para la lactancia

El hinojo es sin duda la planta más emblemática en las infusiones para la lactancia. Su popularidad se basa tanto en su perfil aromático suave y redondo y sobre su uso tradicionalmente asociado a la lactancia y la digestión. Suele estar presente en infusiones dedicadas a este período de la vida, solo o combinado con anís y alcaravea.

Durante la lactancia, el hinojo es apreciado por su capacidad de integrarse fácilmente en la rutina diaria. Su sabor anisado, menos marcado que el del anís verde, gusta a un amplio público. Por tanto, es más fácil de consumir con el tiempo, lo que contribuye indirectamente a una mejor hidratación.

Al igual que con el anís, es importante adoptar un enfoque mesurado. El hinojo es generalmente permitido durante la lactancia, pero no debe consumirse en cantidades excesivas ni considerarse como única palanca para apoyar la lactancia. Es parte de una lógica global, junto con una dieta variada, un ritmo de alimentación adaptado y un estado emocional tranquilo.

Finalmente, el hinojo ilustra perfectamente la diferencia entre embarazo y lactancia. Ciertas plantas, no recomendadas durante el embarazo, pueden autorizarse con precaución durante la lactancia. Este matiz también está en el centro de nuestro artículo sobre té y embarazo, lo que nos permite comprender mejor por qué las recomendaciones evolucionan según las etapas.

También encontrará otros dos ingredientes clave para las infusiones de hierbas para la lactancia:

  • el melisa La verbena o la tila favorecen la relajación, factor importante durante la lactancia.
  • La alholva se cita a menudo para la lactancia, pero su uso sigue siendo controvertido y requiere vigilancia.

el rooibos : una alternativa naturalmente libre de cafeína durante la lactancia

el rooibos es una bebida caliente sin teína o cafeína. No tiene efecto estimulante y es adecuado durante la lactancia.

Apreciado por su dulzor y ausencia de amargor, se puede consumir habitualmente sin azúcar. No estimula la lactancia pero encaja perfectamente en una rutina de hidratación.

Te permite disfrutar de una bebida caliente, sin comprometer tu tranquilidad.


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Diferencia entre embarazo y lactancia: cuidado con las confusiones

Las recomendaciones difieren entre el embarazo y la lactancia.

Durante el embarazo no se recomiendan determinadas bebidas debido a la teína u otros compuestos que pueden afectar al feto.

Durante la lactancia, la teína pasa a la leche materna en menores cantidades. La vigilancia sigue siendo necesaria, pero los umbrales difieren.

Ciertas plantas prohibidas durante el embarazo pueden autorizarse con moderación durante la lactancia, y viceversa.

Plantas no recomendadas durante la lactancia

Este es un punto fundamental, a menudo subestimado. Natural no significa libre de riesgos. Ciertas plantas no están estrictamente recomendadas durante la lactancia, porque sus principios activos pueden pasar a la leche materna.

La salvia es una de las plantas que se deben evitar. Es conocido por su efecto potencialmente inhibidor sobre la lactancia. En ocasiones se utiliza para ayudar en el destete, lo que lo hace inadecuado cuando el objetivo es mantener la lactancia materna.

La menta, consumida en grandes cantidades o de forma regular, también puede tener un efecto adverso sobre la producción de leche en algunas mujeres. El consumo ocasional no es sistemáticamente problemático, pero no debería convertirse en un reflejo cotidiano.

El tomillo, el romero o incluso el orégano, aunque son habituales en la cocina, conviene consumirlos con moderación en forma de infusiones concentradas. Sus aceites esenciales naturales pueden resultar abrumadores en un entorno de lactancia.

El regaliz también merece una atención especial. Puede tener un impacto en la presión arterial y no se recomienda a largo plazo durante la lactancia.

Por último, se deben evitar todas las plantas que contengan de forma natural potentes alcaloides o sustancias laxantes, a menos que exista consejo médico explícito.

El té de hierbas como ritual de bienestar

La infusión es también un momento de descanso en días marcados por las tomas y el cansancio.

Este ritual contribuye al bienestar general, influyendo en la relajación y en la experiencia de la lactancia.

Lo principal es escuchar a tu cuerpo, variar tus bebidas y buscar consejo de un profesional de la salud en caso de duda.

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